Historia

Como ocurre en todo el valle del río Tea, especialmente en la comarca del Condado, este ayuntamiento es rico en yacimientos arqueológicos que atestiguan una presencia humana antigua.

Período Paleolítico: tenemos el hallazgo de un pequeño utensilio acheulense y un fendedor sobre lasca de cuarcita descubierto en el barrio de Pedra de Auga.

Período Neolítico: destaca el machado pulido encontrado en el barrio del Barral, actualmente custodiado en el Museo de Pontevedra. Otros utensilios líticos fueron encontrados en la parroquia de Angoares (un puñal de hoja plana en empuñadura diferenciada, en el Museo de Pontevedra), así como en la parroquia de Guillade (un hacha en el lugar de Mourigade).

La Cultura Megalítica: estuvo representada por la existencia en Ponteareas de grandes túmulos funerarios.

Edad de los Metales: destaca un hacha de bronce que se localizó cerca de la Piedra de los Enamorados, en Arcos, entre restos de muros y fragmentos cerámicos.

La Cultura Castrense: es amplia en las tierras de Ponteareas, cabe destacar el conocido “Castro de Troña”, en la parroquia de Pías, fechado entre los siglos VI a.C y I d.C.

Edad Media: en el año 569, en el “Parrochiale Suevorum”, ya aparece Areas como una de las parroquias del obispado tudense. A lo largo de los años, las donaciones de reyes y señores convirtieron la catedral tudense, al cabildo compostelano, y los monjes de Melón y Angoares, en los grandes propietarios territoriales de esta zona. Desde el siglo XII el Castillo de Sobroso será un elemento central en la defensa de la comarca. La actual situación de Ponteareas pertenecía en aquellos años a la parroquia de San Miguel de Canedos.

Las luchas feudales de los linajes de los Sarmiento y Sotomayor, alrededor de la fortaleza de Sobroso y el Castillo de A Picaraña, centraron el siglo XV, con interrupción de la “Revolta Irmandiña” en el 1467, que derriba parte del Castillo de Sobroso.

Edad Moderna: En el 1483, el rey Fernando el Católico, recompensó la fidelidad de García Sarmiento con la concesión de una feria mensual en su coto de Canedos. Alrededor del campo de la feria se fue constituyendo un núcleo de población que, con el tiempo, se acabó llamando Ponteareas. Así, en el 1658 se construye la Capilla de San Gregorio, y será en el 1777 cuando la parroquia se traslade desde la Iglesia de San Miguel de Canedos a esta Capilla, iniciándose de inmediato la construcción de una nueva Iglesia parroquial, que termina en el último decenio del siglo XVIII. En 1885, este templo desaparece para construir la actual Iglesia parroquial. Desde el siglo XVII, la villa ponteareana ya acogía a los órganos de gobierno de la jurisdicción de Sobroso, que abarca buena parte de las actuales comarcas de O Condado y A Paradanta.

Edad Contemporánea: con la supresión de los señoríos, en 1835, se constituye el Ayuntamiento de Ponteareas, con unos límites que se mantienen hasta hoy. También, por estos años, comienza la construcción de la carretera nacional Vigo – Villacastín, que substituye al antiguo camino real y que será de vital importancia para el desarrollo de Ponteareas. En la segunda mitad del siglo XIX se produce un gran desarrollo de la villa, cuando adquiere su actual configuración urbana: se levantan edificios, la nueva Iglesia parroquial, el Ayuntamiento etc. Ponteareas es una de las primeras villas de Galicia en disponer de alumbrado eléctrico.

En el siglo XX surge una intensa vida social y política que conforman a Ponteareas como la capital de la comarca de O Condado.